



Tertulianos. Un viaje a la industria de la opinión en España
(Editorial Península / Planeta, 2026)
Crónica de un fenómeno que lo explica (casi) todo sobre un país que confunde opinar con saber.
Nos levantamos con ellas, las escuchamos de camino al trabajo y nos dan las buenas noches. Las tertulias, hoy, son el hilo invisible que mantiene a nuestro país, al mismo tiempo, unido y descosido: un espectáculo que ha sustituido la información por la opinión y que nos entretiene con un elenco de tertulianos dispuestos meterse en nuestras cabezas veinticuatro horas al día, siete días a la semana.
Desde las madrugadas radiofónicas de los años ochenta hasta las interminables mesas televisivas del prime time actual, este libro recorre más de cuatro décadas de historia de un formato tan rentable y entretenido como controvertido. Fruto de un trabajo de reporterismo, investigación, entrevistas y largas horas asistiendo a tertulias, Antonio Villarreal retrata una industria, la de la opinión, que vive entre la precariedad y el poder, entre la teatralidad y la política real, y que, para bien o para mal, marca el pulso y el estado de ánimo de nuestra sociedad.
Entrevistas y reseñas:
Antonio Villarreal: «Informarse con tertulias es como lavarse los dientes con chicle» (El Mundo)
La industria de las tertulias en España: “Son como batallas de ‘Pokémon” (El País)
De Fernando Ónega a Sarah Santaolalla: la España de los tertulianos que nunca pide perdón (ABC)
Antonio Villarreal: «Los políticos vieron que podían ‘hackear’ las tertulias poniendo a gente que no va a dar problemas» (El Periódico)
Antonio Villarreal: «Hay consultores que tienen contratados periodistas que van a tertulias» (Ara)
Antonio Villarreal: “Vivimos más polarizados y más cabreados por la lógica de la tertulia” / Viaje al país de los tertulianos (Letras Libres)
Antonio Villarreal: “Las tertulias no son la causa de la polarización existente, sino la consecuencia” / Convalecientes y caníbales (La Vanguardia)
Antonio Villarreal: “El pecado original de las tertulias políticas es que gustan mucho” (Zenda)
«Hay tertulianos que ganan más que el director del medio para el que trabajan» (Dircomfidencial)
Tertulias, el hilo invisible que mantiene a nuestro país, al mismo tiempo, unido y descosido (Atalayar)